Instalaciones y entorno
Parque natural de las Batuecas-Sierra de Francia
Las actividades del programa “Aulas Activas” se realizan dentro del entorno natural de la Sierra de Francia, una comarca de la provincia de Salamanca con una enorme riqueza cultural y un importante patrimonio histórico-artístico. Situada al sur de la provincia de Salamanca, es parte del Sistema Central peninsular y fue declarado Reserva Natural de la Biosfera por la Unesco.
Es una zona de alto valor ecológico, caracterizada por sus densos bosques de rebollos y castaños, y una rica biodiversidad de flora y fauna, incluyendo especies como la cigüeña negra, el buitre leonado y el águila real.
El grupo residirá en el albergue de La Legoriza, cerca del pueblo de San Martín del Castañar, en el que se harán la mayoría de actividades y comidas. Desde allí, el grupo hará rutas guiadas, juegos de exploración, y talleres de análisis del agua.
El programa se desarrolla en el albergue juvenil de La Legoriza, situado junto al pueblo de San Martín del Castañar (Salamanca). Es un espacio diseñado para acoger a grupos infantiles, juveniles, escolares y asociaciones, ofreciendo un entorno propicio para actividades de ocio y educación ambiental.
El albergue cuenta con una capacidad para 100 participntes. Ofrece servicios de alojamiento y manutención, y dispone de equipamientos como aula de formación, comedor, pistas polideportivas, anfiteatro y una amplia finca para actividades al aire libre.
La ubicación del albergue permite el acceso a diversas rutas y actividades al aire libre, como senderismo, observación de aves y visitas a miradores emblemáticos.
El Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, localizado en la provincia de Salamanca, alberga una fauna extraordinariamente rica y diversa. La singularidad de este espacio convierte la zona en uno de los santuarios de biodiversidad más importantes del oeste peninsular.
Este enclave actúa como refugio de numerosas especies, algunas de ellas en peligro de extinción, gracias a su aislamiento, escasa urbanización y variedad de hábitats. La fauna local no solo representa un valor ecológico incalculable, sino también una herramienta educativa de primer orden, ideal para despertar el interés, el respeto y la curiosidad por la naturaleza.
Aves: el cielo de los bosques
El grupo faunístico más emblemático del entorno de Sierra de Francia es sin duda el de las aves rapaces. Es habitual ver volar a los buitres, tanto leonados como negros. También es habitual encontrar al águila real, halcón peregrino, alimoche y búho real.
Especial mención merece la esquiva cigüeña negra, muy habitual en esta zona pese a estar catalogada en peligro de extinción dado el delicado estado de sus poblaciones en nuestro país.
Mamíferos: discretos pero presentes
Aunque más difíciles de ver que las aves, los mamíferos del entorno juegan un papel vital en los ecosistemas locales. Destaca la cabra montés, reintroducida con gran éxito en la década de los 70. En este entorno también hay tejón, gineta, gato montés, meloncillo, garduña y nutria. Corzos, ciervos y jabalíes son otras de las especies habituales.
Anfibios y reptiles: pequeños guardianes del equilibrio
La Sierra de Francia es muy propicia para los anfibios. En los numerosos arroyos y charcas se pueden encontrar tritón ibérico, sapo partero ibérico, rana patilarga y sapillo pintojo, entre otros. Respecto a los reptiles cabe destacar la lagartija serrana, endemismo descrito recientemente exclusivo de estas sierras y declarado en peligro de extinción.
Estos animales, a menudo poco valorados, desempeñan una función clave en los ecosistemas y ofrecen una gran oportunidad para trabajar valores de respeto hacia todas las formas de vida.
El Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia presenta una extraordinaria riqueza botánica consecuencia de su particular ubicación geográfica y orográfica. En las cumbres más altas del entorno, la vegetación ha tenido que adaptarse a la crudeza del clima, dominando el piorno y el erizón. A menor altitud aparecen los bosques de rebollo y castañares, donde crecen acebos, serbales y arce menor.
Es reseñable la presencia en el territorio de algunos robles de condiciones climáticas más húmedas, como el carballo o la famosa «Haya de Herguijuela de la Sierra», referida por multitud de autores como una de las más meridionales de la Península Ibérica. Al sur y descendiendo en altitud, empiezan a aparecer especies típicamente mediterráneas que dan paso a una de las formaciones más emblemáticas de este Espacio: el encinar.
Además aparecen grandes áreas cultivadas de árboles frutales, viñedos y olivares, entre los que destacan por su extensión los cultivos de cerezo, base económica de muchos pueblos de la Sierra. Como especie exclusiva del Parque Natural cabe destacar la Armeria salmantica, planta que forma pequeñas matas y crece únicamente en el entorno de la Peña de Francia.